Hay quien no quiere decir Feliz 2025, por lo de la rima fácil que trae consigo 😅, eso sí, podemos no decirlo, que como al año le dé por ponerse tonto… ¡nos la hinca! Que han pasado ya muchos años sin rima y cada uno trae lo suyo, al menos el próximo año viene de cara, con advertencia directa, para no dar lugar a equívocos.
Aun así, siempre podemos acogernos a las nuevas expresiones acuñadas por las nuevas generaciones y sus acrónimos y vislumbrar un 2025 “PEC”, que, visto así, dan más ganas de empezarlo “sirviendo”, por seguir usando estas nuevas expresiones que por rudas o malsonantes que parezcan, están entre nosotros y no dejan de ser una forma de convertir en positivo algo que originalmente sería todo lo contrario. De nosotros depende, como siempre, nuestra forma de ver las cosas, nuestra forma de expresarnos, que tanto influye en cómo actuamos finalmente, y nuestra forma de mirar hacia adelante, con lo que venga.
Dejamos atrás un 2024 que, para mí, ha sido de crecimiento personal, de puesta en marcha de una nueva versión que se va construyendo con el tiempo, con paciencia, con mucha ayuda, estoy muy orgullosa de haberla pedido en su momento, con buenas personas alrededor que me acompañan bonito y, sobre todo, con mucha introspección, casi naturalizada en ocasiones, que me permite mirar atrás, entender, deconstruir y construir en el ahora para ser mejor después. Ha sido un año que, si lo miro en detalle, me parece convulso, pero al que he podido dar espacio y tiempo para asentar cada paso como necesitaba. Si en enero me hubieran preguntado por mis objetivos, creo que no habría sido capaz, siquiera, de pensar en los que, a día de hoy, siento conseguidos, quizá tenía algunos parecidos, pero no estaban bien enfocados, durante el camino han ido cambiando y cada cambio me ha devuelto una recompensa mayor de lo que hubiera imaginado, paso a paso se hace el camino y así ha sido.
Aun así, tengo un cierre de año que, hace 12 meses, no podía imaginar, la vida de vez en cuando decide por ti y solo podemos adaptarnos, a pesar de que algunas decisiones te lleven a desenlaces poco idílicos, siempre es mejor optar por la serenidad y la mesura, seguir, ver lo bueno que trae consigo el cambio, si lo tiene, y si no lo tiene, no queda otra que buscar cómo seguir con lo que la vida te da, quizá no depende de nosotros todo lo que nos pasa, pero sí depende de nosotros cómo lo afrontamos.
Este año también ha traído muchos sustos importantes a personas muy muy queridas, la salud es un bien poco valorado, pero está claro que cuando falla, todo lo demás pasa a un segundo plano. Me alegra terminar el año con algunas noticias especialmente buenas, de esas que permiten celebrar un poquito más fuerte estos días, aún queda camino por andar y hay cosas que no volverán a ser nunca como fueron, pero como digo siempre, pasito a paso, día a día y centrándonos en el ahora. A todos aquellos que no estáis pasando por el mejor momento, toda mi fuerza y energía para este 2025 que, aunque no se visualice fácil, aquí estamos para hacer el camino lo más llano posible y caminarlo juntos, de la mano, en brazos o a pasos cortos, pero estamos, que es lo importante.
Dejaros sentir como necesitéis, no dudéis en pedir ayuda si creéis que solos no podéis, no hay necesidad de sufrir si se puede tener apoyo, ayudad a quien os lo pida siempre que podáis, miraros adentro para descubrir qué es lo que mejor os hace sentir y construir en torno a ello, mantened cerca a aquellos con los que os sintáis bien y dad paso al resto, la vida es muy corta para gastar energías donde no estemos bien y, si decidimos estar o no nos queda otra, buscad la forma de hacerlo llevadero.
Este año pensaba recuperar y compartir la canción de Extremoduro “Ama, ama y ensancha el alma”, porque viendo cómo está el mundo, en general, la considero realmente necesaria, pero estos días he estado escuchando mucho a Mastodonte y “Jonás” me tiene enganchada, sobre todo esa parte donde dice: ”Al menos ha vuelto a salir el sol, podría haber sido mucho peor, no quiero volver a escuchar decir que la vida es una decepción. El viaje no ha hecho más que empezar, será divertido improvisar, aún queda mucho que hacer, nunca serás más joven de lo que eres hoy…”
https://youtu.be/RE_3fhithfw?si=3Zu9HIyr523Kn56L
Seamos ricos en emociones, en amor, en amistades, en generosidad, …, no es el dinero el que nos hace ricos, aunque, inevitablemente, nos haga la vida más fácil.
¡Feliz 2025!
PD: Gracias por el apoyo, gracias por ayudarme a tomar buenas decisiones, gracias por la paciencia, gracias por aceptar el cambio y evolucionar conmigo, gracias por saber adaptar la amistad a la necesidad de cada etapa, gracias por valorarme cada día, gracias por la energía, gracias por acogerme siempre que lo necesito, gracias por estar, gracias por integrarme, gracias por un año más construyendo a mi lado... (y si has llegado hasta aquí, gracias también, porque no sabía qué decir y lo he dicho todo jajajaja! 🤭)